16 de abril de 2012

Triatlon de Gandía.

No es pintar como querer
Mi madre

Llegaba al triatlon de Gandía con mucha ilusión, me encontraba con buenas sensaciones y quería probarme en un TRI para saber como estaba. Gandía era la plaza ideal, nado en el mar pero sin olas, bici y carrera llanitas, perfecto para hacer un buen test y comenzar la temporada.

La semana había sido climatológicamente rara y el pronóstico del tiempo era de vientos fuertes y algo de lluvia, pero para mi eso no era un problema, había competido en carreras con muy mal tiempo, pero una cosa es correr y otra es triatlon.

Tras los nervios mañaneros, no encontramos con los neoprenos puestos listos para salir. Hay que saltar al mar desde el puerto, un salto de 3-4 metros para sumergirnos en las frías aguas del mediterráneo. Tras un poco de lluvia ya estamos en el agua y los nervios se han quedado fuera, ahora sólo toca disfrutar.
Suena la bocina y comienza la carrera, salgo a ritmo tranquilo, me encuentro bien nadando con ritmo y respiración acompasados, hay pocos golpes y los giros en las boyas son bastante limpios. Ahora toca volver a la playa para acabar la natación. El mar se empieza mover, noto que subo y bajo mientras nado, empezamos a tener un poco de oleaje. En una de las respiraciones veo a la embarcación de salvamento con un tío que lleva un paraguas abierto, una barca con un paraguas, me hace gracia la situación pero eso significa que está lloviendo, y eso no es tan gracioso si tienes que coger la bici.

Acaba el tramo de natación, he hecho una natación limpia, no a tope, tengo fuerzas, salgo del agua y empieza el ritual de quitarse el neopreno. Ahora llueve de verdad, noto la fuerte lluvia como cae, pero eso no me va parar. Hago una transición rápida, he dejado las zapatillas puestas en la bici y corro hasta la línea de montaje, oigo los ánimos mientras me pongo las zapatillas en marcha, me cantan que a Juanvi-Absenta le tengo cerca y esa es un a buena rueda con la que colaborar.
Primeros metros y llegamos al paseo, grito para buscar colaboración, encuentro 2 ruedas con ganas de hacer relevos, y vamos como un exhalación en busca de Juanvi, antes de que acabe el paseo ya le hemos cogido y le digo "Hola Mangurrián, ya estoy aquí!! ", otra rueda generosa más para colaborar. Dos giros de 90º nos colocan en dirección contraria , ahora el viento sopla de cara, pero la colaboración del grupo nos lleva volando, Juanvi y yo vamos siempre en las 3-4 primeras posiciones,vamos deprisa, llega una curva a derecha , es peligrosa, indicamos al grupo que el giro es peligroso con nuestra mano, voy tercero en el grupo detrás de Juanvi, cogemos a la curva y siento como la rueda de atrás patina y acabo en el suelo deslizándome 4-5 metros por el asfalto mojado de Gandía.
Según me caigo ya estoy pensando en levantarme, este es mi grupo y no puedo perderlo. Me levanto rápido,cojo la bici, la cadena se ha salido, MIERDA!!!, miro al grupo que se me va y a Juanvi viendo como estoy, le grito que estoy bien y que tire. Tardo en poner la cadena, o eso me parece a mi. No sé lo que tengo , me da igual, tengo que ponerme en marca enseguida.

Pienso en que si aprieto les puedo coger, pero tengo que ir con cuidado. Llego al final de la primera vuelta y a los pomponeros les digo que estoy bien, y sigo pedaleando fuerte, el dedo gordo de la mano izquierda no se mueve, pero ya habrá tiempo de mirarlo luego. Llego otra vez al paseo, ahora el aire es a favor, encuentro otro grupo con el que colaborar, pienso en recortar tiempo y que todavía puedo hacer una buena carrera. Los relevos funcionan, volamos sobre el empedrado del paseo marítimo. Llegamos al final, giramos para volver  a la zona de boxes donde acaban las vueltas. Ahora el aire es de cara, la colaboración con otro corredor me hace ir deprisa, aprieto para que no se me vaya, llegamos a la "curva maldita", freno un poco para no entrar tan fuerte como antes, entro en la curva, me vuelve a patinar la rueda trasera, intento enderezar con la rueda delantera, ...se cruza,  y salgo despedido por encima de la bici cayendo sobre el lado izquierdo.

Quedo en el suelo boca arriba, el gemelo izquierdo me duelo mucho, creo que grito, más por el susto que por el dolor. No puedo moverme. Pienso en que no voy a poder acabar la carrera por el gemelo, pienso en que tendrá que venir la ambulancia a buscarme, pienso en que la ambulancia está tardando mucho en venir, pienso en que mi padres no pueden verme llegar en ambulancia. La gente se acerca para ver como estoy, digo algo así como que me he caído dos veces en la misma curva,¡¡ no me lo puedo creer!!. Paso unos segundos  tumbado en el suelo y empiezo a incorporarme, me ayudan para sentarme en la acera. El gemelo me duele mucho, pienso en que no voy a poder acabar, casi no puedo pisar. Me siento, me siento a descansar, vaya hostia me he dado!!!  y es la segunda.
Paso un tiempo sentado en la acera recuperándome,...... por alguna extraña razón y sin saber porqué, me vuelvo a levantar, quiero seguir, quiero acabar la carrera, no quiero retirarme. Me acerco a la bici para ver como está, parece que está bien, tengo las dos ruedas frenadas, enderezo un puente, el otro lo abro, no puedo perder tiempo, estoy en una carrera y vuelvo a montarme en la bici para dar pedales.....
Las siguientes dos vueltas las hago muy conservador, y la "curva maldita" la hago casi recto y muy despacio, no quiero volver a caerme.Cualquier rueda que cojo o paso, se me va en esta curva, cualquier ventaja la pierdo en cualquier otra curva y el miedo a caerme.
Acabamos la última vuelta, me desato las zapatillas sobre la bici, como tanto había entrenado, voy a bajarme de la bici en marcha,....pero un pensamiento en la cabeza me dice, ya te has caído dos veces , deja los experimentos para otro día, así que freno la bici y me bajo como siempre.
Comienzo a correr empujando la bici, el dolor en el gemelo es insoportable, me duela la ingle y cojeo ostensiblemente. Según corro por la moqueta azul pienso, con lo que he luchado hasta llegar aquí y que ahora no pueda acabar la carrera. No puedo correr, cojeo más que corro. Dejo la bici, busco un calcetín para ponerme, está empapado, lo tiro al cajón. Cojo la zapatilla, me lo pongo , tiro del cordón elástico y se suelta. Parece que todo se pone en contra  No puedo tirar del cordón porque me duele el dedo, así que tiro como puedo hasta ajustar la zapatilla. Dejo el casco y me pongo a correr.
Me duele todo, los primeros metros son dolorosísimo, voy cojeando. Mi padre me pregunta que qué tal, le hago un gesto de medio-medio, veo a Clara, no hace falta que diga nada, aguanto el dolor sin que se note mucho, pero se nota...sigo corriendo, una fuerza extraña me impide parar , quiero acabar, quiero lucharlo, no quiero rendirme, y con un correr cansino voy haciendo metros.

Poco a poco voy entrando en calor, los dolores empiezan a remitir y empiezo a encontrar el ritmo de zancada, ya voy más cómodo. Me encuentro a Juanvi en el sentido contrario de la carrera, me anima verle, chocamos las manos, es el puntito que me faltaba para volver a correr alegre. Llego al giro de 180º de la vuelta y vuelvo a sentirme bien, vuelvo a correr, vuelve a disfrutar, vuelvo a sentirme yo.

Completo la vuelta con otra cara, con otra visión, aunque muy distanciado tengo corredores delante, pienso en tomarme la carrera como un entreno,  ya que no he podido entrenar la bici por lo menos entreno la carrera, y alargo la zancada buscando corredores a los que pasar. Disfruto de poder correr junto al mar, de las palmeras, de los barcos, del paseo, de los pomponeros, de sus ánimos,  me coloco para que puedan hacerme fotos, saludo , animo, sonrío,.... y llego a META.



 Quizás no haya sido la mejor carrera de mi vida, pero si es una en la que más he luchado por acabarla y en la que más veces me he visto fuera de la carrera, pero he seguido luchando por acabar.
A veces las cosas no salen como uno quiere, y por eso no vamos a bajar los brazos o vamos a dejar de luchar o  vamos a rendirnos o a tirar la toalla, que sería lo fácil. Cuando las cosas no salen bien, también hay que estar ahí, también hay que luchar, también hay que seguir....por respeto al sacrificio,por respeto a las cosas bien hechas, por respeto al esfuerzo diario, por respeto así mismo...porque no siempre es pintar como querer.

8 de abril de 2012

Se acabó la pretemporada

El sufrimiento te hace humilde
Nacidos para correr

Acaban 5 meses de "pretemporada". Una pretemporada larga buscando únicamente poner unos buenos cimientos para los próximos meses cargados de competiciones.
No habrá grandes competiciones, no habrá grandes pruebas, no habrá largas distancias ni carreras épicas, sólo el reto de acabar cada prueba.
La pretemporada ha sido larga....y  divertida, muy divertida. La variedad de los entrenos, de los lugares donde entreno, las persona con las que entreno, hace que cada día sea diferente, cada día sea especial , cada día sea único...y como tal hay que disfrutarlo.
Durante estos meses el entreno ha sido mi vía de escape, mi psicólogo particular, mi diván donde sudar los problemas, donde liberar la tensión del trabajo, convirtiéndose muchas veces más es un necesidad que en una obligación por cumplir un entreno, y así han pasado los meses...hablando cuando podía hablar, pensando cuando podía pensar, yendo a remolque cuando no podía con mi alma, tirando cuando tenía fuerza, ayudando cuando alguien se quedaba en la bici, dándolo todo en la series a pie, contando los múltiples largos en la piscina, todos igual pero todos diferentes...y así ha pasado estos 5 meses.... 5 meses divertidos, en los que he vuelto a descubrir que me gusta más entrenar que competir, que las tiradas en bici pueden ser eternas, que la carrera a pie no son sólo kms y kms, que en el agua la técnica es muy importante...y venga a investigar e investigar cosas nuevas sobre esto....

Espero ir contando más cosillas y con más frecuencia en el blog ahora que empiezan las competiciones, hasta entonces...FELICES ENTRENOS!!!






2 de febrero de 2012

¿Gacela o león?

Cada mañana una gacela se despierta en África. Esa gacela sabe que debe correr más rápido que el león más veloz o de lo contrario morirá. 
Cada mañana en África, se despierta un león. Y sabe que debe correr más rápido que la gacela más lenta, o pasará hambre.
No importa si eres gacela o león, cuando el sol sale  será mejor que estés corriendo.
Nacidos para correr

Las semanas pasan y mi mente no deja espacio a la reflexión atlética. Cada mañana, nada más levantarme mi cabeza empieza a funcionar a toda máquina. Creo que es la hora más productiva del día. La casa está en silencio pero en mi mente se suceden innumerables conversaciones, pensamientos, problemas, role-plays  con clientes , proveedores, colaboradores, sindicatos, transportistas,.....no hay tiempo que perder, las ideas se me agolpan sin pedir permiso, buscando las soluciones que quizá mi mente reflexionó durante la noche, pero que salen a borbotones por mi cabeza.

La vida laboral, esa que ocupa el tiempo entre entrenamiento y entrenamiento, la que nos permite pagar nuestros caprichos y viajes, ha ocupado gran parte del terreno de mis reflexiones, si pedir permiso, con la necesidad imperiosa de buscar soluciones ante una avalancha de problemas lleva ocupando mi mente más tiempo del que quisiera, pero a veces hay que anteponer las obligaciones a las diversiones.

Los entrenos siguen ahí, pero de otro manera. Siguen siendo esa válvula de escape ahora más necesaria que nunca. Sigue siendo esa hora en la que no vale lo que tengas, sólo vale tu esfuerzo. Sigue siendo ese momento mágico en el que "juego" a correr, a nadar o con la bici. Sigue siendo ese momento de estar con los amigos,con su risas, su comentarios, sus pinchos de tortilla, aunque a veces no me apetezca hablar , simplemente tenerles al lado. Sigue siendo ese momento de entrenar sólo, aunque no me sienta sólo. Sigue siendo mi momento.

Quizá ahora no tengo tiempo disfrutar del pre y del post-entreno, pero sigo sonriendo cada vez que empiezo a correr por el parque, o cuando alguien tira con la bici y me encuentro fuerte para seguir su rueda, sigo disfrutando de lo mismo, sigo jugando a esto que llaman triatlon.

Los entrenos continúan, en diferentes horarios, en diferentes ciudades, pero continúan. Sigo pensando que todo entreno suma, que la continuidad,el trabajo y la constancia son los que te hacen llegar lejos en todas las facetas de la vida. No tengo carreras en mente, no tengo tiempo para carreras, sigo sumando kilómetros que algún día saldrán en alguna competición, sigo sumando entrenos que me aportan felicidad, sigo sumando momentos que dan sentido a todo esto.....sigo que eso es al final lo importante.

No importa si eres gacela o león, triatleta o runner, cuando salga el sol será mejor que estés entrenando... porque el día que os coja, no haré prisioneros.....jejeje

1 de febrero de 2012

Correr o morir de Kilian Jornet

El secreto no está en las piernas, sino en la fuerza de salir a correr cuando llueve, hace viento y nieva
K.Jornet

Llevaba tiempo con ganas de leer este libro, ya que el personaje de Kilian Jornet me llamaba mucho la atención. Kilian es un correr atípico, un campeonísimo que disfruta corriendo. Hace media temporada de esqui y la otra media de ultrafondista de raids de montaña, tiene no sé cuantos récords y es la caña, pero lo que más me gusta es su simplicidad y humildad con la que cuenta las cosas.
Para quien no le conozca os dejo un video que a mi me impacto, ya que cuenta como dejó de correr porque no sentía a gusto consigo mismo y había perdido el placer de correr.




El libro en general está bien, empieza muy bien con el manifiesta del skyrunners, luego como empezó a correr y sus aventuras, pero a medida del libro avanza pierde un poco. Va contando sus historias y sus carreras cada vez más espectaculares eso sí, pero hay un momento que empieza a contar demasiado su sufrimiento, y como me dijeron una vez esto es "atletismo", no "heroísmo". Se confunde hacer un carrerón, que los hace , con tener que acabar hecho polvo, con tirones, contracturas, deshidratado y demás, cierto es que después de hacer carreras de ultraraid de más de 100km es lo mínimo que te puede ocurrir.

Quitando esto, conoces un poco más a la persona Kilina Jornet el cual es una persona muy interesantes con la que me gustaría poder hablar algún día, muy humilde y con una visión "popular" de correr y disfrutar corriendo, con sus retos al alcance de él y de pocos más (hacer la transpirenaica corriendo, o subir y bajar al Klimajaro,..). Una parte bonita del libro es leer como se motiva para entrenar o competir, y cuenta que se siente al ser el primero en llegar a la línea de meta.
Su página web (http://www.kilianjornet.cat/) un sitio muy recomendable.

En resumen un libro recomendable para quien le gusta el deporte, que nadie busque una obra maestra, sólo que un PRO te cuente lo que le pasa por su cabeza, sus dudas, sus motivaciones,...porque al final la fuerza no está en las piernas, sino en la motivación.

18 de diciembre de 2011

Mi regalo de navidad

Cuando alguien da, recibir es un acto de generosidad
 Joan Brady (Dios vuelve en una Harley)


Queda poco para Navidad, quizá esta felicitación os suene un poco precipitada o adelantada, pero mi semana laboral y mis compromisos no me dejaran sentarme a escribir tranquilo en unas semanas, así que quería darte mi regalo de Navidad.

Que las fiestas sean en fin de semana me descolocan un poco, no tengo la noción del tiempo o de la distancia o una referencia que me haga saber cuando hay que hacer estas cosas o cuando hay que felicitar.

Quizá me siente un poco precipitado, un domingo por la tarde entre lavadora y lavadora que es cuando suelo encontrar ese momento de tranquilidad  para poder escribir lo que me pasó por la cabeza durante la semana.

Mi regalo de navidad eres Tú. Sí tú, ese lector anónimo que lee el blog desde la oscuridad, ese lector que hace subir las estadísticas de visitas aunque no deje comentarios, ese seguidor que espera paciente cada semana para su pildorita de "el keniata", ese lector con ganas de matar el tiempo con una lectura rápida o quedarse con la frase de la semana.
También eres Tú, ese que deja comentarios, ese que pone un "me gusta" en el facebook,o ese que me sigue desde el otro lado del charco, o  también ese que me manda un sms el lunes por la mañana reclamando su "pildorita" que todavía no ha leído....vosotros también sois mi regalo de Navidad.

Para mi la Navidad es el recordatorio del nacimiento de un tío llamado Jesús (hijo de Dios o no según vuestra fe), que vino al mundo para enseñarnos un estilo de vida basado en la generosidad hacia el otro, y su principal mandamiento era "Amar al prójimo como a ti mismo".

Dejando atrás la iglesia, las doctrinas,la política y simplificando al máximo , eso es la Navidad, dar algo a cambio de nada, recibir algo a cambio de nada.....y cuando alguien da , recibir es un acto de generosidad

FELIZ NAVIDAD!!!!