24 de julio de 2017

IM Vitoria'17

Rendirse no es una opción


Llegaba a Vitoria con los deberes hechos, tras la rotura del pie a finales de diciembre y escayola hasta primeros de Febrero. Había hecho todo lo que el míster me había pedido y aunque para mí lo del pie no era una excusa, sabía que iba corto de entrenos pero por otra parte sabía que lo tenía en las patas. 
Desde dos semanas antes tenía la confianza de que iba a acabar este IM, esa confianza que no se dice pero que se siente, esa seguridad de quien sabe que le costará más o menos pero  que lo va a conseguir y esa motivación del que va a acabar la prueba,…. pero quizás me vino demasiado pronto y no aguanté la motivación esas dos semanas.
Por trabajo tuve que volar a París la semana antes y la semana del Ironman y eso me rompió la concentración. A una prueba de esta tamaño hay que llegar con un poco de “hambre” de competición y quizás a mí me faltó.
Los días previos a la prueba fueron perfectos, Clara y yo llegamos a Vitoria el viernes y tranquilamente nos fuimos a darnos un homenaje al Matxete en Vitoria y gastar en la expo cuando recogimos los dorsales. 
El día previo hicimos una muy buena logística para evitar estar muchas horas de pie el día antes de la carrera, las cenas y comidas las tuvimos muy sincronizadas, tanto que llegaba a la línea de salida  relajado y sin esa chispita que hace falta.

Pero esa chispa se activa en el momento que está rodeado con 1.200 tíos listo para meterse al agua y empezar una de las prueba más duras que se puede hacer. En ese momento soy consciente de donde estoy, donde he llegado y lo mucho que me ha costado llegar hasta aquí. Durante los 5 meses de preparación no tuve nunca ni una duda de que no iba a llegar a estar en esta línea de salida, no estaba en los planes, nunca se me pasó por la cabeza no estar ahí, no pensé no estar ahí y el no tener dudas hizo que no existieran preguntas ni pensamientos negativos.
Entre un pensamiento y otro llega la salida, cuenta atrás y salimos al agua. Más de mil tíos en el agua, con la adrenalina a tope y con ganas de hacerse un hueco en el agua no son la mejor compañía,…. Busco mi hueco, como siempre por el exterior, prefiero hacer algunos metros de más que entrar en una guerra que puede reportarme más golpes que beneficios, más consumo de oxígeno y fuerzas , que ganancia de tiempo,… esto es muy largo y no hay que decidirlo en los primeros 500 m.
Nada más empezar a nadar comienzan los problemas, molestia fuerte en el hombro izquierdo. Por alguna razón que desconozco, llevo un tiempo con el hombro tocado, no sé por qué y no consigo solucionarlo. La semana anterior fui al fisio y la tarde anterior Rafiky me puso un kinesio para sujetar la zona, pero no iba bien.
Nado con molestia, a veces con dolor y los primeros mensajes negativos llegan a la cabeza. Sé lo que es y lo que puedo soportar, así que sigo nadando esperando que se vayan los dolores, que la carrera me quite ese pensamiento negativo con el paso de lo metros. Así es, a la llegada de la primera boya , estoy más pendiente de no llevarme golpes que de otra cosa por lo que el dolor del hombro en un momento dado desaparece para no volver más.
El paso por la primera y segunda boya me reporta un par de bueno golpes, nada que no me saque de la carrera y no me haga más que ratificar mi estrategia, “por fuera y sin golpes”.
Salgo de la primera vuelta de agua (1.900m) y veo 36’ en el crono, todo bajo control y sobre el tiempo esperado. Me da tiempo a saludar a Clara y a la peña keniata que ha venido a verme. Me vuelvo a poner las gafas a por la segunda vuelta.
Esta vuelta es más tranquila, con menos golpes y algo más limpia para poder nadar. El paso por la playa me da fuerza y me hace pensar en otras cosas durante algún tiempo, eso y que es la última vuelta me hace pasar lo metros con otra alegría, sabiendo que es la última vez que pasaré por eso punto.
Salgo del agua sobre 1h14’, segunda vuelta sobre 38’, todo bajo control y según la estimación que hice antes de la carrera.
Llegada a la campa para cambiarse de ropa, un montón de gente, me hago hueco, me cambio a la vez que charlo con los de al lado, me pongo las cosas y a por la bici.
Para mí un Ironman es hacer 180kms en bici, el resto es adicional. Sólo hacer 180kms en bici ya me parece la suficiente burrada como para considerar hacer luego un maratón. Pero, ¿cómo se hace eso?, sin pensar, si piensas …. Pierdes, si por un momento te pones a pensar las distancias que son te entra vértigo y no lo haces, si haces caso a todas las personas que te dicen que es una locura, un imposible, harías como ellos …. no lo intentarías, por eso lo mejor es no pensar y hacer la prueba paso a paso.
Y así comienza mis 180kms en bici, mi gran reto, otra vez a por 6h-7h en bici…y aunque parezca mentira, este año no me aburrí,… me pasaron muchas cosas, pero a diferencia de otras veces no me aburrí, lo cual lo considero un éxito.
La idea era plantear un IM a 170-175vatios normalizados. Sabiendo que la ida a Salvatierra sube, por lo que podrían subir los vatios, y la vuelta a Vitoria en bajada debería bajar.
La parte de Vitoria a Landa, era otra vez subida, pero tenía claro que esa era de plato pequeño y no gastar fuerzas innecesarias.

Las primeras dos horas bajo el plan, 173NP, esto marcha. Como y bebo lo que me toca. Llego a Vitoria con una media espectacular, sé que voy deprisa pero los vatios van bien, Clara me grita que baje el ritmo que voy deprisa,….lo mismo pienso, pero por ahora vamos según lo previsto. A partir del kms 60 me empiezan a sobrar los kms.  Ha estado bien esta vuelta, me lo he pasado bien, pero encarar la subida a Landa me hace pensar lo mucho que me queda. No voy mal ni de ritmo ni ve vatios. Las piernas me responden pero quiero llegar, es de coco. La tercera y cuarta hora es una lucha para no irme de la carrera. Voy bien, pero quiero llegar. 
Quizás el sol, el viento que se ha levantado o la suma de kms hacen que la prueba se endurezca. Los que estamos dentro no nos damos cuenta, pero poco a poco todo va desgastando un poco. 
Un Ironman es una prueba de desgaste, en la que poquito a poquito vas perdiendo las fuerzas hasta que te quedas sin ellas.
Al llegar a la cuarta hora voy con una media por encima de 30km/h y unos vatios normalizados de 168NP,algo impensable, eso me motiva me motiva mucho, pero llevo luchando 2 horas por no irme de la carrera y eso desgasta mucho. 
Necesito parar y en Lubiano, me paro a llenar el bote de agua, sólo por el hecho de bajarme de la bici y estirar las piernas, a los pocos kms esta Vitoria y ya tengo decidido que me voy a para a hablar con Clara 3’.
Llego a Vitoria y está toda la peña keniata junta y me paro a hablar con ellos. Necesito hablar y contar como me va. Me quedan 55kms más o menos , les digo que vayan a Vitoria  que en 2 h llego, nos contamos 4 cosas, nos reímos un poco y tiro para la última parte de la bici.
Esta última vuelta se me hace bola, me cuesta llegar a Landa por última vez, he comido y he bebido bien. Me conozco el recorrido y eso me va motivando, “metas cortas” me digo, y poco a poco voy llegando a los pequeños hitos que me he marcado, y como estrella principal está la cuesta de Maturana, 300m al 10%, que supero con más facilidad de la que me había pensado. Cuando corono, grito”¡¡Toma!!! Ya está “ sé que lo que queda es bajada, rollo pero bajada. 
El último paso por Lubiano se me hace más pestoso todavía, pero ya es el último y de ahí al Buesa Arena son 4kms y luego 3 de callejear por Vitoria.
Miro al crono dos o tres veces y no me lo creo, voy a bajarme a correr por debajo de las 7h30’ de carrera,  hago cálculos y todos son positivos, los vatios normalizados ya han bajado a 158, pero el tiempo es bastante mejor de lo esperado. Llevo 4 horas luchando para no irme de la carrera y lo he conseguido, he vuelto a llegar a Vitoria, he vuelto a hacer 180kms,…. Ostras!! Que bueno!!.
Dejo la bici, no me ha dado tiempo a quitarme las zapas así que me las quito para andar mejor. Este año hay mucha más animación en la bajada de la carpa, se nota que he ido mejor y eso me anima muchísimo.
Llego a la carpa y me siento, “uff!!! Qué bueno”. Voy contento, sé que voy bien y me tomo mi tiempo para cambiar de zapas, ponerme dos calcetines, tomarme un gel y salir a correr.
Y salgo a correr,…. “más despacio de lo que consideres despacio”…esa es la frase que me digo, 3-4 kms a ritmo bajo y luego ya veremos.
Salgo a las calles de Vitoria y es algo espectacular, hay que vivirlo, color, luz, sonido, gente, más gente, más gritos,.. sales y de las calles principales gente en los bares haciéndote pasillo, más gritos más gente,.. y yo allí, me emociono, ya con menos gente bajo ritmo e intento bajar las pulsaciones, llego al primer avituallamiento,  ando para beber tranquilo y emprendo la marcha…. Pero hoy algo no marcha.
Paso por el Parque de la Florida saludo a la peña Keniata, oigo los gritos de Pequis,… pero sé que hoy va a ser el día muy largo.

Medio corro ando por los avituallamientos, tomo gel, tomo coca-cola pero llevo 4 horas en bici luchando por no irme y sólo pensar en otras 4 horas se me hace eterno, hago el paso por la parte de meta otra vez pero sé que hoy no es el día, llevo 11 kms y ya me pesan las piernas, al juntarme con Clara le lanzo el mensaje de lo que iba a ser mi carrera “llego, me va a costar más de lo normal, pero llego”.
Ese mensaje es el preámbulo de una carrera contra todo.  
Empiezan los dolores de estómago que no me permite correr, comienza las negociaciones  corro hasta el siguiente avituallamientos, siguen con las de 1 kms andando 1 corriendo y acaban con las de corro en las bajadas,… el único momento en el que no me permito andar es por el paso de Vitoria (quien va andar con semejante público!! ) , el mensaje al cruzarme con mi gente es el mismo, “me va a costar pero llego”…

Probablemente todo el mundo iría parecido a cómo iba yo, pero en esos momentos sólo te ves a ti, a ti mismo hundido, sin fuerzas, horas y horas de entreno para acabar andando, miles de mensajes negativos sobre tu cabeza. Cuando entrenas un Ironman te ves corriendo, esforzándote , luchando, disfrutando ,con una sonrisa… pero no tan hundido como estás en esos momentos. Pero esos momentos son los que determinan si realmente quieres conseguirlo o abandonar, si quieres luchar o retirarte, si quieres seguir o dejarlo,….y rendirse nunca fue una opción.

Durante esas horas se producen momentos que no se olvidan, a mi gente apoyando en cada vuelta, a Clara corriendo para animarme por todo el recorrido, el abrazo con Carlitos cuando iba en su última vuelta, la conversación con Alberdi intentando tirar de mí, los ánimos de Rafiky para correr con él unos metros, el abrazo con Augusto y Anrock antes de llegar a meta, la foto con Armando, la espera de mi peña Keniata,…. todo vale para llegar, para no rendirse , para no dejarlo,… la verdad es que no había fuerzas para más pero no podía rendirme.
Sobre el kms 36 de la maratón se pone a llover,  a llover fuerte y me empieza a entrar frío,… “su puta madre!! “, y me digo ,” no me jodas, a ver si ahora me va entrar una hipotermia y no voy a poder acabar”.
Esa lluvia se ha llevado a parte de la animación que quedaba, los que quedamos en el circuito ya somos pocos, somos los más débiles de cuerpo pero los más fuertes de mente, somos los que no nos rendimos aunque las cosas vayan mal,…
Hace tiempo se fue el sol, el color, los gritos y parte de la gente pero ahí seguimos persiguiendo esa línea de meta que parece que no llega. La gente te sigue animando, pero son los ánimos de quien se va a casa, se empieza a hacer de noche pero no encienden las luces, el suelo esta mojado y llevamos más de 12h en esto.

Mi cuerpo no dijo basta siguió luchando hasta el final, mi mente nunca se rindió porque rendirse nunca fue una opción,… y tras más 13 horas llegamos a esa línea de meta.


Esa línea de meta tan soñada, por la que tanto entrenamos esta vez costó mucho más de lo que esperaba. 
No creo que fuera mi mejor carrera, de hecho el sabor que tengo es agridulce.  
Creo que me equivoqué en la bici y lo pagué en la carrera. 
Creo que me faltó “hambre” para seguir luchando, pero quizás no escuchar las señales de mi cuerpo podría haber tenido otras consecuencias. 
Creo que no supe reinventarme para volver a intentar correr. 
Creo que valgo 1h menos de ese tiempo y no hace justicia a lo que puedo hacer. 
Creo que de cada 10 Iromanes que hagas sólo 1 te saldrá bien, yo sigo buscando el mío. Creo que un Ironman es una locura pero me gusta esta locura. 
Creo que tengo que volver  a quitarme esa espinita y no puedo dejarlo así. 

Si rendirse nunca fue una opción, ahora tampoco lo es, si de algo me siento orgulloso es de haberlo dado todo, de haber seguido aunque las cosas no fueran bien, de no haber ido por el camino fácil, de acabar lo que se empieza… Esto es deporte , a veces se gana y a veces se aprende...a mí en Vitoria 2.017 me tocó a aprender, me toco aprender que RENDIRSE NO ES UNA OPCIÓN.

31 de mayo de 2017

Challenge Salou- Half '17

Volvemos aunque nunca nos fuimos

29 de diciembre de 2.016, como una tarde cualquiera voy a entrenar al campo de las naciones, tocan cambios de ritmo, pero tras el primer cambio de ritmo se me tuerce el tobillo con un sospechoso ruido seco, “¡¡crock!!”. 
Sé que algo va mal desde el mismo momento que no puedo ponerme de pie. Me siento en el suelo y me digo, “esto te ha pasado más veces, lo importante es que no se quede frío el tobillo”, me levanto, intento andar, intento correr pero no puedo….ya sé que es algo más que una torcedura.
A duras penas llego al coche, ducha rápida y llamada a Clara, vamos al hospital que esto tiene mala pinta.
Los peores pronósticos se hacen realidad, rotura del 5º metacarpiano por dos sitios.  De 4 a 6 semanas con escayola,… a tomar por culo al temporada!!!
Desde el mismo hospital ya estoy haciendo cuentas, cuándo me recuperaré, cuándo volveré a correr, cuándo volveré a… STOP!!! Ahora tu entrenamiento consiste en recuperarte lo antes posibles.

Pasó enero con una escayola pegada al pie, febrero fue el de la ilusión volver a hacer cosas pero marzo fue el choque con la cruda realidad, un mes parado te deja fuera de cualquier estado de “forma” y mi cabeza iba a un ritmo y mi cuerpo a otro. Llegó abril y se empezaron a ver cositas pero mayo fue el mes que realmente me encontré que había vuelto a recuperar mi tono muscular.

Y ahí estaba yo, 5 meses después de romperme el pie, 4 meses de que me quitaran la escayola, en la línea de salida del Half de Salou, dispuesto a darlo todo, dispuesto a disfrutar, dispuesto a demostrarme que podía, dispuesto a convencerme de que estaba preparado.

Llegué a Salou con los deberes hechos, con la confianza de quien sabe que está preparado, con el respeto a la distancia pero con la seguridad de quien ya se ha enfrentado a ella, lo había hecho todo bien, ya era solo cuestión de disfrutar y el mensaje del míster era claro “ sin miedo y a probarse”.

Iba tan concentrado y tan seguro que ni el cambio de recorrido de bici 12 días antes de la prueba me había afectado.  Había escogido el Challenge de Salou por un circuito en bici de 90kms a 1 vuelta, que por permisos se había convertido en 4 vueltas de 21km, y hasta eso me parecía bien.

…y ahí estábamos en la salida del agua a las 9:40, cambio de horario para evitar aglomeraciones en el circuito de la bici, lo que suponía ponerse a correr sobre las 13:30,… y también me parecía bien,… me había quitado el madrugón (la cuarta disciplina triatlética)  a cambio de correr a horas de calor.

Calenté en el agua 10’ ,  mar en calma, agua cristalina, peces nadando a tu alrededor, buena temperatura… nadé un poco y vi que deslizaba bien y me dije … hoy va a ser un gran día.
Vuelvo con Clara y charlamos tranquilos, estaba preparado y sólo había que esperar,…  anuncian nuestra salida y pasamos a la cámara de llamadas.
Las salidas son en grupos de 200 personas, por lo que en el cajón estamos casi en familia, me coloco delante, suena el cañonazo de salida y a nadar!!.
Salgo rápido porque quiero coger pies pero antes de la primera boya los que saben nadar ya han abierto hueco y me encuentro tirando de un grupo sin que nadie me rompa el agua. Llegando a la primera boya veo gente por mi izquierda, al llegar a la boya nos unimos y ya cogeré pies hasta final del agua. Coger pies me mantiene concentrado en coger burbujas y me permite ir en línea recta, sin la línea del fondo de la piscina me oriento fatal, así que delego esa orientación a cambio de comerme un poco de burbujas.
La natación fue muy tranquila al salir en pequeños grupos no hay golpes y el agua estaba muy limpia y calmada. La organización había puesto además de las boyas unos globos grandes y rojos que permitían una muy buena orientación, no hacía falta levantar mucho la cabeza para ver donde estaba la boya, ya que el globo daba muy buena referencia.

Salimos del agua, transición rápida, cogemos la cabra y a dar pedales.
El circuito lo había reconocido el día anterior, por lo que sabía que era de ir acoplado el máximo tiempo posible, con alguna subidita pero de bajar dándolo todo. El circuito era cerrado al tráfico con carriles y arcenes anchos e incluso con 2 carriles y arcén en muchos tramos del recorrido. Tenía una referencia de dar 187w NP para poder bajar a correr con piernas frescas.
Salgo de la transición, primer repecho y veo 223w NP en los primeros 10’ de carrera, en esos momentos me digo, “tranquilo, baja el ritmo, tu objetivo es otro, come y bebe que esto es muy largo”. Así lo hice,  me acoplé y a dar los pedales que tenía que dar.

La bici a 4 vueltas era muy rápida, quitando la primera media vuelta que había gente, el resto lo recuerdo con la gente suficiente para no sentirse sólo pero para poder respetar el drafting toda la carrera. Avituallamiento cada vuelta al salir de una rotonda de agua, con bastante voluntarios. Mucho voluntario y policía en cada cruce de carretera, por lo que no hubo ningún problema. El cambio de circuito no fue tan malo, lo único que 4 vueltas se hace muy aburrido, sobre todo la tercera vuelta pero si algo se puede decir del circuito es que era rápido y seguro (el que ganó hizo una media de 43km/h)
Mi bici bastante buena para mí nivel, bastante igualadas las 4 vueltas y buscando los vatios previsto, que como eran reducir los que llevaba se hizo fácil, acabé muy contento con la bici y de las pocas veces que no me aburro sobre ella en una carrera tan larga.
Tras el sector de ciclismo tocaba correr, correr y disfrutar claro. Era un circuito de 4 vueltas se suponía de 5 kms, pero era más corto (total 18,4kms). Salgo y saludo a mi primo Iñaki y su familia. Me tomo los dos primeros kms de adaptación, tenía claro las claves para correr bien, ir a ritmo y bien hidratado porque el calor empezaba a pegar.

La carrera era por el paseo al más estilo de la canción de Serrat , desde Salou a Cambrils y vuelta. La primera mitad tenía mucha animación, la segunda era de gente que iba y venía  a la playa que con la buena organización y voluntarios pudimos convivir todos durante el día.


Me sentí cómodo al ritmo y pulso que tenía previsto, intenté cambiar un par de veces a ritmo más fuerte pero no era mi ritmo y con el calor que hacía tampoco quería asegurar. Los avituallamientos en vaso me hacían parar a beber pero luego recuperaba el ritmo y a seguir pasando kms…. Y así pasaron los kms  disfrutando del entorno, chocando las manos, hablando con otros corredores (uno me dijo que me seguía pero que no podía hablar a ese ritmo…jeje), 

… hasta la última vuelta donde ya sabes que llegas y disfrutas. Arcos de publicidad, alfombra roja, mucho detalle de franquicia en la entrada y gustándome para salir bien en las fotos y disfrutar de un momento que hace 4 meses era un imposible.


El tiempo es lo de menos, porque la carrera era corta de bici y a pie, pero mis sensaciones muy buenas toda la carrera,  dominando la situación en todo momento y me dan confianza para el gran reto del 9 de julio, que eso será otra historia.
Disfruté más que sufrí (no sufrí nada) y eso es lo que me da confianza para seguir entrenando y sumando día a día.

Ha sido una carrera especial por lo que significa volver a competir, pero sobre todo por la seguridad que llevaba de haber hecho los deberes y tener dominada la carrera en todo momento… volvemos aunque nunca nos fuimos.

30 de junio de 2016

Northwest Triman . IM As Pontes

Lo que es duro de conseguir 
es dulce de recordar


Llegamos al objetivo de año, el IM Northwest Triman de As Pontes, una localidad entre Lugo y Coruña que no sabríamos que existe sino fuera por el IM.

Esta vez es una prueba pequeña, muy bien organizada, pero con 600 participantes entre full y half, y sólo 225 inscritos al full.

Nos presentamos en la línea de salida tras un año de buenos entrenos, buenas sensaciones y ganas de hacer una buena carrera. La semana de competición pasa lenta y con algo de nervios, quiero salir de Madrid cuanto antes para empezar a disfrutar de la prueba.

Viajo con toda la family cosa que tranquiliza y desconecta mucho, ya que te da tiempo a pensar en todo menos en el IM.

Llegamos a las 6 de la mañana a As Pontes, con un gran ambientazo a IM, la organización te la hace fácil, un gran parking para evitar problemas y nerviosismo de donde dejas el coche. La organización es muy buena, pensado para el triatleta y con muchos detalles.

Tras dejar todo en las cestas , nos ponemos en neopreno y nos vamos a la playa para comenzar la salida. Estoy con Toledano y Jota que debuta en la distancia, y al ser un IM tan en familia , estas al lado de tus familiares y amigos cosa que hace más ameno y tranquilo el tiempo de espera hasta la salida.


Salimos puntuales a las 7:30 los 205 de los 225 inscritos, la natación es muy cómoda, con 200 tios no te llevas ningún golpe y se llega bien a la primera boya sin ninguna lucha.
El recorrido es a dos vueltas saliendo a la playa para recibir ese empujón que te dan los ánimos del público.
La primera vuelta la marco en 35', para un total de 1h14. El final de la primera vuelta y toda la segunda vuelta la hago solo, sin ninguna referencia, ni pies que seguir,... Pero me mantengo a mi ritmo cómodo, haciendo la segunda vuelta más lenta que la primera.


Llego a la T1 y me visto de ciclista, cojo la bici y a dar pedales.
Como sabréis la bici es lo que peor se me da y siempre le tengo mucho respeto, al final son muchos kms y se puede hacer muy largo.
Es un circuito a 4 vueltas de 45kms, con un rampa de 3kms al 5% que no se hace muy dura, sólo hay que poner plato pequeño y no desgastarse mucho. El resto del circuito son toboganes y mas toboganes , que dan para ir a acoplado en muchos tramos, pero que poco a poco van sumando metros hasta llegar a 1.500m de desnivel.
Mi táctica era fácil, dar pedales sin aburrirse, comer cada 30', beber bien para bajar lo más entero posible a la carrera.
Me había marcado un objetivo de 150-160w medios, y con eso sabía que podía acabar bien.
Comienzo la bici y a los 2-3 kms está la rampa, regulo y empiezo a coger referencias, a la vez que voy hablando con los voluntarios, para mi es importante interactuar con ellos para que me animen en las próximas vueltas...jejeje.
La rampa acaba en un concesionario de Seat, ya tengo referencia para subir y bajar, lo difícil ya ha acabado , ahora a descubrir el circuito.
El circuito es un sube -baja que te permite "jugar a ser triatleta" en muchos tramos, donde te acoplas y vas pasando rampas como si fueras bueno...jejeje.
El punto de giro se me hace un poco largo, ya quiero volver para ver los míos. Llego al punto de giro donde hay un avituallamiento y ya volvemos para completar la primera vuelta.
Entre toboganes y referencias, llego al punto donde acababa la rampa, pero ahora toca bajar eso 3kms que se bajan muy deprisa, para llegar al punto de salida.
Muy fresco, bebiendo, comiendo y marcando los vatios que tengo que dar , un pelín alto pero bien. Voy llegando y Jota que me ha adelantado en el punto de giro me dice que ahí están los míos, primero veo a Juanvi, Marieta, Yolanda, Jacqueline, Francesc que me dan muchos ánimos, pero cuando llego me encuentro a la Peña Keniata con una pancarta ,…ufff!!!,… que emoción!!!


El subidón me dura un rato largo, la segunda vuelta se hace algo más amena y sólo el hecho de pensar en quien me espera me da fuerza para seguir.
Sigo cumpliendo mis ritmos de vatios y comida cada 30’, y me voy motivando con eso datos,… ritmo bueno, buche lleno,….a seguir.
Llegamos a la segunda vuelta y el mismo procedimiento, risas y algo más de risas por ver a todos animar… pero salgo de la parte que me espera y sé que va a empezar lo duro.
La tercera vuelta no se hace tan fácil, en algún momento del día ha empezado a llover, y del “si chove, que chova” motivante, pasa a “joder con la puta lluvia”. No es mucha pero molesta, además a la fiesta se ha unido su amigo el viento que hace más “divertido” la parte de bici que queda.
Aunque los ritmos ya no son lo que son , y me cuesta acoplarme (me acoplo poco), sigo cumpliendo el plan de comer, sé que la clave es llegar comido a la carrera, sino estás muerto.


Llegar al punto de giro de la tercera vuelta se me hace eterno, parece que nunca llega y los kms no pasan. Decido quitar la pantalla de velocidad y kms del garmin, para ver sólo potenica y pulso, en otras carreras me ha funcionado, para no ver tanto tiempo los kms que me agobia un poco. Miro la cara de todo el que me cruzo y veo caras de cansacio, mucho con cabra agarrado en el apoyacodos, y pienso que la carrera está siendo dura para todos.
Sobre la cuarta hora y media, decido parar a hacer un “pis-stop”, llevo un rato aguantando pero busco un punto en el que me sea fácil luego montarme. Aprovecho para tomarme un barrita y cambiar un poco de cosas que como, a veces esos detalles te ayudan a salir de la carrera. Sigo y me acuerdo mucho de las conversaciones que tuve con mucha gente la tarde del viernes, sobre todo de la de Rafiky ( el dolor es pasajero, el orgullo para siempre, no abandones nunca, porque lo recordarás toda la vida ),… así en mis pensamiento y buscando motivación, llego a la rotonda y me encuentro a Clara y Jaime, Hostia!!! Qué alegría!!, que chute de motivación!!! Si lo sé me paro a comer la barrita con vosotros.
Sus gritos son el pequeño empujón para afrontar los últimos 14kms de esta vuelta. Más que bien llego a la tercera vuelta, aunque me está costando un montón entre lluvia, viento y cansancio, pero pienso en positivo y que estoy cumpliendo mi plan de alimentación.
Llego al final de la vuelta donde siguen Juanvi, Marieta, Yolanda, Francesc y la peña keniata,…. Pienso en si se habrán mojado mucho, pero sus ánimos me llevan a comenzar la última vuelta.


Saliendo de As Pontes me cruzo con Toledano, va muy bien, me alegro por él y me da un poco de envidia, el ya acaba y a mí me queda una vuelta, pero me vuelvo a cruzar con Clara que me da ese último empujón.
Comienza la última vuelta , en esa que dices,…. Es la última vez que paso por aquí. Mi cabeza ya sólo piensa en el punto de giro, quiero ya volver,… se me hace un poco largo y la carretera ya está muy vacía. Ser la cola del pelotón tiene estas cosas, y aquí es donde realmente se hace dura la carrera, la soledad y el cansancio, pero aquí es donde realmente se “ganan” las carreras de larga distancia.
Poquito a poco llegamos al punto de giro, me duelen los cuádriceps de tanto dar pedales, y ya aprovecho muchos toboganes para no dar pedales.
El último punto de giro me da energía, esa energía que no sé de donde sale, y empiezo a dar las gracias a todos los voluntarios de los cruces, que siguen ahí animando,… poco a poco con sufrimiento y dolor de patas voy avanzando por los toboganes, sigo dando las gracias… mi objetivo es llegar a la cuesta para dejarme bajar,…en un momento alguien me anima y me dice algo de correr,…y pienso, correr ahora con el dolor que llevo, aunque no sé cómo ni porqué, sé que cuando llegue el momento correré, haré la transición deprisa como si fuera importante ganar unos segundos, y saldré fresco a correr.
Así llego por fin a la T2, objetivo cumplido!!, para mí es uno de los retos o metas parciales del Ironman, poder acabar la bici, sólo esos 180kms de bici ya son un reto para mi.
Llego a la T2, dejo la bici, casco, me cambio de calcetines (me pongo dos para evitar ampollas) y seco la plantilla de las zapatillas que estaban empapadas por dentro de la lluvia que ha caído durante la mañana.
...y llega el momento que más me gusta, correr la maratón, no será el más rápido, pero si soy de los más felices corriendo a pie… Lleno el maillot de geles (8 para tomar uno cada 30’) y a disfrutar de correr un maratón a las tres de la tarde habiendo comido sólo geles y barritas,….. mira que somos raros…jejeje.
Comenzamos a correr, la salida es un giro amplio a derechas en subida, enseguida cojo al de delante de mí, que me espera como para ir juntos, pero este momento es mío y no quiero compartirlo con nadie,… así que paro a hacer un pis y que se aleje un poco luego cogerle.
Salgo del circuito y me encuentro a Jorge con Clara, que han estado viendo la transición, y un poco antes de salir al circuito de carrera me encuentro a la Peña keniata con la pancarta, y me da tiempo a leer lo que pone y ver las fotos,..QUÉ GRANDES!!!
Así entro en el circuito de carrera, a inspeccionar como es, con la premisa de gel cada 5kms y beber en todos los avituallamientos.
La primera vuelta mola, vas “fresco”, vas investigando el recorrido, hay mucha gente, … voy buscando a los conocidos, sobre todo Toledano y Jota, pero hasta la segunda-tercera vuelta no veré a Toledano.


El circuito es por dentro del pueblo, mucha subida y bajada, además de giros de pa’qui-pa’allá, y encontrarme a los marietos en mitad del pueblo me alegra lo que queda de vuelta
Hago la primera vuelta y recojo la primera pulsera, todo va bien, alguna molestia que tenía al empezar a correr ha desaparecido, ya llevo ritmo de crucero.
La segunda vuelta transcurre sin mucho que contar, misma rutina de comer y beber, mismo paso cansino, mismo circuito,… y segunda vuelta completada.
Comienza la tercera, pasamos el medio maratón por debajo de las 2h y empieza lo que alguno denomina el “supermercado del dolor”,… ya duele todo, llevas 10h compitiendo y todavía te quedan otras 2h largas, y es la cabeza la que tira de ti para llevarte a meta,… llegan todo tipo de mensajes, positivos y de ánimo de cualquiera que te ayuda, te anima, te da la mano, …. Y los negativos que hacen que maldigas el día que te apuntaste a esto y dice la famosa frase “nunca volveré a hacer uno de estos”,…. Así entre luchas internas pasa la tercera vuelta, donde he visto a Toledano, y me alegra saber que le queda sólo la llegada a meta, le felicito al pasar junto a él (no sé ni si se me oye), y encaro la última vuelta.


El punto de giro es mi punto de carga de energía, ahí están los marietos, la trebo family, la jota family, la peña keniata,… y en ese km siempre hay alguien a mi lado y hace que ese km se pase más rápido. En esa vuelta le digo a Clara “si te vuelvo a decir de hacer un Ironman, me recuerdas este momento”…. Jejeje
Llegamos a la última vuelta, en esa que piensas,… y no volveré a pasar por aquí,..estos kms se hacen duros, sobre todo de cabeza, hay poco o nula animación en el circuito, los que quedan corriendo , muchos andan más que corren,… es un momento de luchar , ves mucha gente rendida, vencida en mitad de su sueño, animas pero hay alguno más que muerto que ya sólo anda para llegar a meta. Me mantengo en mi ritmo cansino, andando en los avituallamientos y ya en algún tramo de las cuestas arriba, pero por alguna razón siempre me quedan ganas de volver a correr.
Llego al último avituallamiento donde me espera Clara, sigo el proceso de siempre y me digo,… de aquí a meta sin parar.
Así llegamos al momento de recibir la cuarta pulsera, la que te permite llegar a meta, y comienza la fiesta,…y de repente cambia el estado de ánimo, ya no duelen las piernas, ya te parece poco lo que llevas, “sólo” te quedan dos kms y quieres disfrutarlos a tope.
Salgo del circuito y empiezo el empalme hasta la meta, esperaba hacer sólo esa parte, pero me encuentro a todo “la afición” que me ha estado animando durante más de 12h allí,…y levanto los brazos,…”lo hemos conseguido”… hacemos la bajada dando gracias por acabar esta locura, este km es tuyo y sólo tuyo, piensas en tantas cosas,…. Llego a la recta de meta y veo a mi padre, levanto el puño y nos emocionamos, no hace falta decir nada,…. encaro la recta de meta, esa que tantas veces has visto y por la que tanto luchas, ya estoy dentro,… oigo mi nombre a lo lejos, y llego a la alfombra que da paso a la gloria,….


Empiezo el avioncito, que gira para saludar a Ana y Francesc , sigue girando el avioncito y se para a abrazar la Trebo family, luego a Toledano, Jota –Family, los Marietos ,…gracias por ser parte de este regalo , y con la satisfacción del deber cumplido cruzo la línea de meta…


..donde están Jorge que me pone la medalla, mi madre y Clara,… la que me ayuda a cumplir mis sueños, la que soporta mis entrenos y la que me levanta cuando me caigo…. GRACIAS !!!

Así acabamos en segundo Ironman, nadie dijo que fuera ser fácil, pero sin duda mereció la pena...... lo que es duro de conseguir es dulce de recordar.



13 de agosto de 2015

Puertos míticos : Tourmalet

No es el más largo,  ni el más duro, ni el más alto,
 ...ni siquiera el más bello,
 es el Tourmalet.

Decir Tourmalet es decir Tour. Creo que el Tourmalet es el puerto por excelencia, todo el mundo ha oído hablar del Tourmalet y de su dureza.
Subir el Tourmalet me estaba rondando la cabeza hace tiempo, pero nunca era un buen momento, entrenos, tiempo, falta de forma,..... eran excusas para no enfrentarme al puerto de los puertos, al puerto que decide muchos tours, al reto del verano.

Después de un mes completamente parado tras el Ironman de Vitoria, me encamino a Luz Saint Sauver a enfrentarme al puerto de referencia de los Pirineos, voy en plan "francotirador", no quiero kms basura, voy directo a por el Tourmalet, van a ser cerca de dos horas de subida y no puedo malgastar fuerzas en kms que no aportan.

Nada más salir me encuentro el cartel de "col du Tourmalet" a la izquierda, esto no tiene perdida ya es todo para arriba. Primer giro y primera rompa, "coño!!" esto no va a ser fácil. Son 300 metros pero el Puerto marca su territorio, tras este susto inicial suaviza un poco el primer km y busco alta candencia, esto va a ser largo y hay que guardar fuerzas.
Cada km esta marcado con porcentaje y lo que queda a la cima, por lo que la referencia la tengo, son 19 marcas y hay que pasarlas una a una.
Paso la primera marca con el pueblo a la izquierda y una bonita vista, veo a una chica parada comiendo una fruta, me digo "pronto empezamos a recoger cadáveres,...", y me hace ser prudente, esto es largo, muy largo y hay que acabarlo.

A partir de aquí empieza a subir el porcentaje de la pendiente, algún tramo al 13%, pero la mayoría sostenido al 7-8%, voy bien de desarrollo y cadencia pero muy alto de pulso,  y eso me preocupa. Son las 2 de la tarde y hace calorcito, y pronto empiezo a sudar, no puedo descuidar el beber y comer, van a ser claves durante el ascenso.  Los primeros 7 kms pasan alegres, adelanto a un par ciclistas y voy viendo como bajan otros, la carretera es buena y ancha, y bajan a una velocidad endiablada.
Sigo con mi km a km, versión ciclista del partido a partido. Sabía que lo duro empezaba a partir de Bareges (km7), donde me encuentro con una rampa sostenida del 13%, empiezo a subir piñones para mantener candencia, hasta que llego al último (un 30) y me digo, "puf!!!, km 7 y ya tengo todo metido, va a tocar sufrir".
El paso por Bareges se hace duro, cojo a un francés con el maillot amarillo del Tour, era mi referencia, coger al lider del tour....jejeje,... cuando me acerco a él le digo "Je suis fatigue",..se ríe y me dice que el también, pero me coge rueda.
No me importa que me coja rueda, me hace algo de compañía aunque no hablemos. Acaba el repecho duro y cuando baja un poco la pendiente bebo un poco, esto es largo y queda mucho. Se me va el maillot amarillo de lider pero luego le cogeré,...va dando "chepazos" , mientras llevo una buena cadencia, es cuestión de tiempo que caiga maduro como así fue.
Llegamos a la estación de esqui sobre el km11, aquí ya cambia la carretera, la calzada se hace más estrecha y la pendiente ya no bajará del 8% hasta la cima.
Pienso en  Morcuera que el km más duro es al 8, así que pienso que es un Morcuera continuo y tiro para a delante.
Comienza a verse las famosas vacas del tour, esas que se plantan en mitad de la carretera y no se quitan. Pues no, no son figurante del tour, existen en realidad y en realidad se plantan en mitad de la carretera. Paso a una al ladito de la carertera, pero son muy mansas y no se asustan, así que seguimos marcheta.
Sobre el km 12, veo a un señor mayor dando "chepazos", lleva maillot con solera que pone "Castilla la Mancha",... digo , esto es español seguro,....le ánimo y el tío lo flipa, le cuesta reaccionar, no esperaba algo así,  nos intercambiados dos frases  de ánimo y sigo. En el siguiente giro de herradura, ya veo que le he sacado un gran trozo, y el del maillot amarillo todavía esta más abajo,...me digo , "le saco 2 minutos al lider",.... jeje.

Llegando al segundo remonte de la estación de esquí, empiezo a ver coches parados,..."???" , ¿qué  pasa?", avanzo lentamente sorteando a los coches hasta que encuentro no menos de 40 ovejas en mitad de la calzada, alguna andando, otras pastando, y más de 5 tumbadas al calorcito del asfalto.
Es imposible pasar, que vaya a poner pie en tierra subiendo el Tourmalet por las ovejas!!!...manda eggs!!!.
Desengancho pedal y poco a poco paso entre las ovejas, con cuidado de no darlas. En un giro raro se despierta una que estaba en suelo durmiendo, se paga un susto y sale corriendo,.....jodo!!! vaya susto me llevé yo también.

Después de la anécdota de las ovejas, nos enfrentamos a los últimos 4 kms,  voy cansado, pero ya empezamos a descontar kms, me acuerdo de la frase de Perico cuando dice que a partir de 2.000m empieza a faltar el oxigeno, pues ahí estoy yo. La parte que viene es la más dura con diferencia, no hay grandes repechos pero llevo más de 1h subiendo y eso empieza a pesar. Los útimos kms son al 8, 9 y 10%, pero ya sólo queda dar pedales para coronar el Tourmalet,  y me lo empiezo a creer, me empiezo a creer que voy a coronar el Tourmalet.

Sabía que los últimos dos kms con míticos, es una Z,  con dos giros de herradura donde la pata larga de la Z es de 1km y pico al 10%.
Hago el primer giro a derechas de la Z, y miro al frente para encontrar la otra curva y digo "hostias!!" lo que queda es duro. Bajo la cabeza y pedaleo,  a la derecha tengo una vista de todo el valle, pero no la miro mucho, seguro que desde arriba se ve mejor,....veo un cartel que pone , sonría, foto arriba!!!.... y sonrío!!...he llegado!!! solo me queda la curva a izquierdas esa que corona el  Tourmalet, en la que al final se ve la estatua de metal.




Giro a izquierdas y veo los últimos 300m, me recuerda a los últimos metros de Morcuera, esos en los que ves el parking de coches pero no ves el cartel, pues aquí igual subo, resubo, me hacen fotos y me quieren dar un papel,..."no tengo manos" para cogerlo, sorteo coches, busco con la mirada la estatua, no está, no la veo,... un poco más,vamos!!!...  ah!!! ya le veo,....veo en el suelo la linea de puerto de montaña de este año del tour,....la paso,...TOMAAAAA!!!!.


Me paro exhausto, me apoyo sobre el manillar,...las gotas de sudor caen sobre la bici, caen a chorros,..vaya esfuerzo, pero estoy aquí .... donde se deciden los tours,...y me emociono al pensar lo que he conseguido.

Miro el crono 1h 44mint, simplemente anecdótico,.... Cuando me incorporo una señora me aplaude y me da la enhorabuena.  Empezamos en francés, para seguir en inglés y acabar en castellano,...vaya cacao de idiomas para la poca sangre que me llega al cerebro.
Me dice que su marido y su hijo han subido en bici, y ella en coche,...y que le parece increíble que alguien pueda subir esto.
Hablamos un poco y aprovecho para que me saque las fotos de rigor.





Estoy feliz!!!,...no tengo ni hambre ni sed,  no estoy ni cansado, podría subir otra vez...jeje. Me acerco a la tienda de recuerdos,  quiero disfrutar el momento. Me llama Klara justo delante de la estatua del Tourmalet,... joder que momento!!...me cuesta hablar.

Colgamos y empiezo a saborear lo que es estar ahí arriba, bicis, motos, coches....parece una romería,... Cojo una coca y me siento en las mesas de fuera a ver llegar a otros ciclistas. Hablo con unos de Eibar durante un rato largo, es una  maravilla esta ahí, delante de esa estatura que representa tanto en el ciclismo. Pero lamentablemente eso no tiene más que una linea pintada en el suelo y una estatua que sólo ponen en verano, así que toca hacer la bajada, la mitad del trabajo está hecho, ahora toca la otra mitad.





Me protejo del frío y comienzo a bajar. La primera parte de la bajada , hasta la estación de esqui, donde la carretera es estrecha y curvada, voy adelantando coches,...si, si,...yo que soy un pésimo bajador y voy frenando, no me pueden seguir los coches con las curvas. Tras varias curvas me encuentro coches parados, los sorteo sin problemas, hasta que me encuentro a los conductores bajados de los coches y quitando a las ovejas de la carretera, sorteo a ambos y sigo mi descenso por este precioso vaya.
Llegando a la estación de esqui, me paro en el parking, me duelen las manos de frenar tanto y prefiero parar a descansar y saborear el momento.
Miro para arriba y me digo,....de allí vengo...jeje.
Mejora la carretera y ya el descenso se hace más relajado, ya sólo quedan 7 kms con mejor carretera.
disfruto esos últimos kms de bajada y entro otra vez en Luz Saint Sauver.
32 minutos de bajada, con lo que cuesta subir y lo rápido que se bajada.


Llego al hotel con los deberes hechos, he coronado el Tourmalet,...no es el más largo,  ni el más duro, ni el más alto, ... ni siquiera el más bello, pero es el Tourmalet.




17 de julio de 2015