19 de junio de 2012

Triatlon Sprint Villa de Madrid 2.012

No olvides nunca que juegas tanto con tu alma como con tu cuerpo
Kareen Abdul-Jabbar

Llegaba a este TRI con bastante cansancio acumulado por trabajo. Viajes y "problemas" me habían agotado mucho la cabeza, tanto que el día anterior ni me acordaba que competía y mucho menos me apetecía preparar todo el material.
Este TRI estaba puesto en el calendario como "entrenamiento con publico", sin el ánimo de nada más que poder disfrutar de un triatlon Sprint en Madrid.
Al dejar la "presión" en casa todo fue más relajado, era un entrenamiento, con el objetivo de darme algún arreón como cambio de ritmo pero no ir a tope durante la carrera.
La cámara de llamadas más relajada que nunca, comentando "tontunas", viendo a viejos amigos, y sin darme cuenta ya estoy en el pantalán esperando al bocinazo de salida.
Dan la salida y me tiro al agua, nada un poco fuerte los primeros 25-50 metros y enseguida busco unos pies que me hagan el camino más fácil. Me acuerdo que no he puesto el crono en marcha, así que un problema menos, sólo me preocupo de nadar y buscar las boyas.
La natación la paso alegre, en la primera boya ya he cogido a los últimos de la tanda anterior. Sigo nadando y me desvío en busca de una boya que antes estaba allí y ahora no está, y me hace desviarme 20 metros. Ya me acerco al final, voy pasando gente de tandas anteriores que hacen difícil su adelantamiento porque nadan en paralelo, pero ya me acerco al pantalán de salida con buenas sensaciones y poco desgaste, empiezo a divertirme y esto no acaba más que empezar.
Salgo corriendo por la larga T1 de la CdC, cojo la bici y encaro los primeros metros del circuito. Llego a las pistas de tenis y Pino me canta "dos Aguaverdes detrás", así que decido bajar el ritmo para hacer la bici en grupo y no desgastarme en solitario en las tres subidas de Garabitas.
El grupo funciona muy bien, dándonos relevos constantemente , y marcando un buen ritmo al que la gente se apunta pero vamos dejando en las subidas a Garabitas.  Sigo con el "respeto" a la bici y colaboro más activamente en la subida que en la bajada. Los tres aguaverdes funcionamos como equipos, nadie pasa al relevo, sólo nosotros tres vamos pasando,....y dejando a gente, es la mejor bici que he hecho nunca, hablando, controlando el grupo, animando al público...con la sensación de controlar la carrera en cada momento.
Llegamos a la T2 prácticamente sólos, les dejo escapar un poco para soltarme las zapatillas y hacer una transición rápida, los metros que pierdo los gano luego en la transición saliendo el primero de los tres.
Ahora toca correr, salgo en progresivo como siempre, y poco a poco voy alcanzando mi velocidad de crucero. Las sensaciones son buenas y voy aguantando el ritmo. Sigo sin referencias de tiempo pero voy fresco. En el último km tras adelantar a uno, se me pega con ganas de darme guerra, le oigo jadear, y a mi me queda una marcha más que meter, subo el ritmo y lo voy distanciando a la vez que  recorto al que tenía delante, en los últimos 300 metros cambio de total , avioncito y ya no me cogen ( os dejo el video , que aunque se ve algo mal http://www.corriendovoy.com/video.php?id=622&video=45382 )

Muy buenas sensaciones en este TRI, bajando casi 5' al tiempo del año pasado. Los entrenos van saliendo y aunque iba con poco ánimo acabé fuerte y con mucho confianza para las próximas carreras.

PD.- Eché de menos a mis pomponeros, pero les guardo para las grandes ocasiones...;-)
Espero tener fotos pronto par ir colgándolas

3 de junio de 2012

Triatlon Olímpico Casa de Campo

Me encanta que los planes salgan bien
Hanibal, El equipo-A

Llegaba al debut en la distancia Olímpica con bastante respeto pero mucha ilusión. Sabía que podía hacer una buena carrera, y que a medida que se van alargando las distancias voy ganando enteros, pero un debut siempre es un debut.
La semana de la carrera comenzó con una sobrecarga en los soleos-gemelos y los nervios del debutante. No podía dejar nada al azar, así que tras una hora de masaje/charla en Althea fisioterapia , me dejó listo para el gran día tanto muscular como mentalmente.

Si entreno y me sacrifico, son para días como este. Me encanta la sensación de los días previos a la competición, esos nervios, correr la carrera mil veces en la cabeza, pasearme con los boxes de triatlelas nerviosos, ver el ambiente de carrera,....estoy más tranquilo en el lugar de la competición que en mi casa y disfruto de ese momento especial previo a la carrera.

La salida era un viernes a las 17:15 en Madrid, por lo que el calor estaba asegurado. Mi carrera había empezado un par de días antes con una correcta alimentación e hidratación para llegar con las reservas a tope a la línea de salida.
Tras dejar las cosas en boxes y un pequeño calentamiento en el agua, ya estamos en cámara de llamadas junto a Raúl y Ángel.  Esos momento son míos, me hablo mucho, escucho mi cuerpo, me motivo y me concentro para darlo todo.
La salida en el agua es limpia, repito los pasos que leí a Chrissie Wellington, primero rápido y respirando cada 4 brazadas para evitar golpes, luego velocidad de crucero y respirar cada 2.
La primera vuelta pasa divertida, me dedico a ir siguiendo pies, tengo alguno que hace los mismo con los míos, pero no me agobio, sé que voy bien. Salgo del agua en la primera vuelta, y vuelvo a tirarme, se me mueven las gafas y me entra un poco de agua, paro un poco para quitar el agua, pero ya la segunda vuelta será con un vaivén de agua dentro de mis gafas.  La táctica de la segunda vuelta es la misma, ritmo y seguir pies. Pasan los metros, mi ritmo es bueno, no me siento fatigado y cuando me acerco a la tercera boya ya voy pensando en los pasos de la transición. Voy a completar la segunda vuelta, me siento contento, me motivo, la primera parte está completada.
Salgo del agua, miro el reloj y veo 27:40, ¡¡que bueno!!, el tiempo oficial será mayor porque la alfombrilla está más lejos, pero me da subidón saber  que he nadado mejor de los esperado.
La transición de la CdC es larga,  subo el puente y bajo el puente con cuidado, el año pasado le pegué una patada al puente y me hice daño, pero este año ya voy con más cuidado. La T1 la hago rápida, en eso he mejorado, y ya me dispongo a darle a los pedales.
En los primeros metros oigo ánimos por todos lados, me vengo arriba, ahora toca la bici ahora toca regular.
Subir 5 veces Garabitas a tope me da mucho respeto, encaro las cuesta de las pistas de tenis y las piernas empiezan a quemar, todavía no se ha adaptado el cuerpo a la bici, por lo que el primer pensamiento es regular.
La estimación de la bici es de 90' para 5 Garabitas, así que no vamos a darlo todo en el primer repecho, por  lo que me regulo y me centro en completar vueltas gastando lo menos posible.
Cojo  y pierdo ruedas durante todas las vueltas, mi carrera no acaba en la bici y quiero tener fuerzas cuando me ponga las zapatillas, así que con un ritmo sostenible me voy alimentando e hidratando según pasan las diferentes vueltas, hace bastante calor y en la carrera puede hacer estragos.
Las subidas son a ritmo y las bajadas con algo de respeto, sigo con el "canguis" después de la caída de Gandia, así que aunque pierdo unos metros en la bajada, prefiero ir seguro.
Completo el quinto Garabitas ya algo aburrido de subir y bajar tantas veces y ver siempre el mismo recorrido, pero con la alegría de haber hecho bien las cosas y bajarme a correr entero, me ha pasado un montón de gente, he perdido muchas posiciones e podido coger muchas ruedas,  pero mi estrategia era otra.
Llego a la T2, transición más o menos rápida y a correr, miro el reloj y veo que puedo bajar holgadamente de 2h45' que era mi objetivo, pero ahora toca correr.
Esta parte la había entrenado bastante, sabía que mi velocidad de crucero sobre 4:30/km llegaría, pero no podía pedírsela al cuerpo nada más bajar de la bici, así que encaro la carrera de menos a más.
En la primera vuelta voy tomando referencias, hago cuentas de números, de tiempos, de tiempos de paso,....mi velocidad va aumentando y voy recortando  posiciones, me encuentro "fresco".... voy adelantando gente y más gente, y eso motiva,...voy recortando tiempo a mis referencias y eso anima todavía más.
La estrategia ha funcionado, regular en la bici me ha dado ese punto para ir recogiendo "cadáveres" en la carrera, voy contento,sigo bebiendo y me recompensó con un gel tras la primera vuelta, ya voy a velocidad de crucero, fuerte pero dejándome algo para la última vuelta.
Cuando mejor voy me empieza a doler el cuadriceps, nunca me ha dolido el cuadriceps, me duele mucho, me viene el fantasma del calambre, al encarar la bajada de la tercera vuelta paro a estirar. No puede ser, con lo bien que voy, son 15 seg. pero parecen una eternidad. Llego a la altura de Clara y le digo que me duele el cuadriceps, ella me dice " no te duele nada, es de cabeza, vamos!!".
Su ánimo parece que surge efecto y empieza a desaparecer el dolor, no sé si por estirar, por seguir corriendo o por el grito de Clara, pero vuelvo a encontrar el ritmo. Paso por la última vuelta, en la siguiente entro en meta, voy fenomenal. Miro el reloj y veo que puedo bajar de 2h40', me extraña y me pongo a pensar si me falta una vuelta de algo. Pienso en la bici, he hecho 5 vueltas, pienso en la carrera he hecho 4 vueltas, no me creo lo bien que voy!!, en la siguiente entro en meta!!.
Encaro la última vuelta con fuerza, voy bien, puedo apretar más pero tampoco quiero , quiero llegar y llegar contento. Llego al contrameta empiezo a festejar la "victoria", veo muchas caras conocidas, pero voy tan deprisa que ya no me acuerdo de todas, voy feliz!!!, doy el último giro, encaro los últimos 150metros por la alfombra azul que al día siguiente pisará la élite, miro de reojo atrás, viene alguien con ganas de quitarme el puesto, pero ya es tarde para él, he desplegado mis alas para "volar" hasta meta y disfrutar el momento.
 
Entro en meta saltando y festejando la "victoria", por haber completado la distancia, por haber corrido bien, porque me parece imposible completar esa distancia,porque he regulado en las tres disciplinas, porque he hecho una carrera "inteligente", porque tanto entrenamiento ya era hora que saliera, porque tantas y tantas cosas que aunque estoy destrozado y cuesta que el aire entre en los pulmones tengo una sonrisa de oreja a oreja....y porque me encanta que los planes salgan bien.

18 de mayo de 2012

El balón tricolor de Larry

A nadie le importa que seas un gran lanzador de triples en tu patio trasero,
 lo que importa es que la claves el día del partido.
Nacidos para correr.


Cuando leí esta frase se me vino a la cabeza la última canasta de Larry Bird en el concurso de triples del año 88 con el dedo al aire.
Larry sin quitarse la chaquetilla de entrenamiento, con sus Converse Weapon negras y su tiro característico desde detrás de la oreja.
Larry Bird después de lanzar 22 balones tiene que meter los 3 últimos para ganar,...primero y segundo dentro, el último es el tricolor que vale doble, lo coge , reposa un poco y lanza la última bola..... mientras el balón vuela él se dirige al centro de la pista con el dedo levantado, mirando de soslayo como ese balón tricolor cae dentro de la canasta.....
....el pública grita, el público aplaude, el público salta, pero en él no hay gritos, no corre por la cancha, no se quita la camiseta enseñando su cuerpo o una inscripción en la camiseta, no salta creyéndose el mejor.....sólo hay una sonrisa y un dedo al aire diciendo....."la he clavado".

versión corta

versión larga (la buena)

Muchas veces nos dejamos la piel en hachazos sin sentido a nuestras grupetas, en los parques detrás del "gordito" que se cree corredor por llevar el ipod en el brazo o en la piscina, detrás de la señora que nada a braza para no mojarse el pelo.
A veces nos creemos buenos sólo por salir a correr cuando llueve, por doblar un día o por hacer más entrenamientos que días tiene la semana. Más de uno se pavonea delante de sus vecinos con las mallas puestas o la camiseta de la última carrera, simplemente para que le pregunten. 

A nadie le importa que seas el mejor de tu escalera.
A nadie le importa lo rápido que corres por el parque o los largos que hagas en la piscina.
A nadie le importa que no hayas tenido tiempo para preparar la reunión, que el vuelo se haya retrasado o que hayas pasado la noche en vela porque el niño tose.
A nadie le importa el atasco mañanero, que no haya tinta en la impresora o que no se haya guardado la última versión del fichero.
A nadie le importa todos los sacrificios que has hecho para llegar a estar en la línea de salida.

Todo ese entrenamiento, todo ese trabajo previo que haces para darlo todo el día de la carrera, para que la presentación salga perfecta o para tu jefe "compre" tu última idea feliz, todo eso queda en un segunda plano en el momento de la verdad, en el momento de darlo todo, en el momento de sacrificarse por el resultado, en el momento de conseguir los objetivos,en el momento que estás en la linea de salida con las pulsaciones a mil....en el momento de coger el balón tricolor .....y clavarla.

15 de mayo de 2012

Todo llega

Vísteme despacio que tengo prisa
Refrán

La paciencia es algo que cada día nos cuesta más tener. Nuestra percepción del tiempo ha cambiado.Todo lo queremos para ya, mañana es tarde. La información vuela, lo que compramos en internet mañana lo tenemos en casa, hoy ya es tarde, todo en nuestro mundo cada vez va más rápido,.....todo menos nuestro cuerpo, que parece que se ha anclado en su escala de tiempo.
Nuestro cuerpo necesita tiempo y entrenos para mejorar, necesita tiempo para adaptarse al cambio de estación, necesita tiempo para recuperarse de una lesión, necesita tiempo para descansar......y no cambia su escala de tiempo, no existen atajos para ser más rápido, no existen formas milagrosas para recuperar una lesión, no existen caminos mágicos para llegar donde sólo se llega con el esfuerzo del día a día.

Con la primera visita al cruje-cruje y su mensaje  "vas a volver a correr, pero no sabemos cuando", cambio mi perspectiva de la situación, tenia que seguir haciendo lo mismo hasta que se cumpliesen los tiempos que mi cuerpo marcaba, sin prisa, sin atajos, pasa a paso y siendo conservador.

Así fue como la semana pasada, deje la elíptica y probé las primeras sensaciones corriendo.
Primer día.-10' correr , paro, estiro bien y otros 10' de trote. El cuerpo estaba dormido, se quejaba pero dejaba correr.
Al día siguiente, 15' correr, paro, estiro y 15' correr,....mejores sensaciones pero no al 100%
Descanso un día y siguiente prueba 30' continuo, el cuerpo me deja correr, prueba superada.

En estos días he vuelto a disfrutar de correr, es curioso como el cuerpo pedía un ritmo trotón y la cabeza ritmos altos, ha costado acompasarlo pero ya están alineados.

 La paciencia y los entrenamientos cruzados han sido vitales este mes. En poco más de 10 días debut en la distancia olímpica, ya empieza a moverse el gusanillo por la tripa, ya empiezan los nervios,....pero los nervios bonitos, eso que te hacen sacar lo mejor que tienes dentro y disfrutar de las pruebas, me da igual no llegar a tope a la prueba o tener el mejor tiempo en la línea de meta, porque el objetivo ha sido llegar a esa linea de salida.....ya habrá carreras para llegar a tope.

Al final todo llega, tarda un poco más o un poco menos,  pero con trabajo, constancia y un objetivo claro se llega donde uno quiere, sólo hay que querer conseguirlo y luchar por ello, paso a paso, peldaño a peldaño, con metas pequeñas, sin prisas, con paciencia..... vísteme despacio que tengo prisa

2 de mayo de 2012

Bola Extra!!!

...y si protesta el corazón en la farmacia, puedes preguntar, 
¿tiene pastillas para no soñar?
Joaquín Sabina

Han pasado dos semanas desde Gandia, y tras dejar los analgésico y las pastillas , salen ha relucir los dolores que realmente me había dejado la caída en bici. Más de 10 moratones y uno grande con forma de mapa mundi, el dedo vendado cada mañana y un dolor en la ingle que no me deja correr, me hacen dar gracias a Dios cada mañana porque todo esto se ha quedado simplemente en un susto y no me he roto nada.
La recuperación es más lenta de lo que pensaba,...vamos yo pensaba que era sólo "chapa y pintura", pero parece ser que la cosa irá más lenta de lo que me gustaría.
Además de los dolores la caída me ha dejado un ligero "acojone" en los giros con la bici, que poco a poco voy quitando con horas de vuelo sobre la flaca.

Sigo entrenando, puedo montar en bici sin problema, en  la natación me tira un poco la ingle izquierda y correr lo sustituyo por elíptica hasta que puedo volver a correr. Todo esto lo acompaño con largas sesiones de estiramientos para intentar "desbloquear" la zona, pero tendré que pasar por la manos del cruje-cruje otra vez para terminar de solucionar el problema.

Mi cabeza y mi cuerpo se están terminando de acompasar, mi cabeza me pide entreno y esfuerzo, mientras que el cuerpo pide reposo y sesiones relajadas. Día a día me voy quitando el gusanillo como buenamente puedo, entrenando por sensaciones y disfrutando del regalo, de la "bola extra" que me ha regalado el de arriba,...porque en lugar de escayolado en casa sin poder moverme, puedo seguir moviéndome, trabajando y entrenando aunque sea poco.

Sigo pensando en retos, en entrenos, en  sensaciones, en TRI,  sigo pensando en poder completar un Olímpico (1,5km nado+40km bici+10km correr), que aunque parezca que lo tengo en el bolsillo, hay que estar ahí y hay que hacerlo ... sigo sin poder hacer 10metros corriendo a falta algo más de 20 días, y si no está este habrá otro, ....y si el cuerpo/corazón protesta en la farmacia, tendré que preguntar....¿hay pastillas para no soñar?